¿Cuándo debo realizarme un chequeo de mama?

Cuidar la salud de tus mamas es una parte importante del bienestar femenino. Los controles mamarios permiten identificar cambios o alteraciones y, cuando es necesario, realizar estudios que ayuden a detectar enfermedades en etapas tempranas.

La edad para comenzar los controles y el tipo de examen recomendado pueden variar según cada persona. Por eso, es importante considerar factores como la edad, los antecedentes familiares, los antecedentes personales y otros factores de riesgo.

A partir de los 40 años

A partir de los 40 años, se recomienda conversar con un profesional de salud sobre la realización de una mamografía y establecer la frecuencia de los controles de acuerdo con tus características personales y las recomendaciones médicas.

La mamografía es uno de los principales métodos utilizados para evaluar las mamas y detectar algunas alteraciones que pueden no ser perceptibles mediante el autoexamen o durante una evaluación física.

Mantener los controles de manera periódica permite llevar un seguimiento de la salud mamaria y comparar los resultados de distintos estudios cuando sea necesario.

¿Debo realizarme controles antes de los 40 años?

En algunas mujeres puede ser recomendable comenzar la evaluación mamaria antes de los 40 años. Esto puede ocurrir, por ejemplo, cuando existen antecedentes familiares de cáncer de mama, antecedentes personales de lesiones mamarias u otros factores que aumenten el riesgo.

Si tu madre, hermana, hija u otro familiar cercano ha tenido cáncer de mama, es especialmente importante informar a tu médico. Dependiendo de tus antecedentes, el especialista puede recomendar comenzar los controles a una edad determinada o complementar la mamografía con otros estudios.

Por este motivo, no todas las mujeres necesitan exactamente el mismo esquema de control. La evaluación debe ser personalizada según el riesgo individual de cada paciente.

Presta atención a los cambios en tus mamas

Además de realizar los controles preventivos, es importante estar atenta a cualquier cambio nuevo o inusual en tus mamas. Conocer cómo se ven y se sienten habitualmente puede ayudarte a identificar modificaciones y comentarlas oportunamente con un profesional.

Consulta si notas alguno de los siguientes cambios:

  • Aparición de un bulto o nódulo en la mama o en la axila.
  • Cambios recientes en el tamaño o la forma de una mama.
  • Alteraciones en la piel, como hundimientos, engrosamiento o cambios persistentes.
  • Retracción o cambios en el pezón.
  • Secreción por el pezón, especialmente si aparece de manera espontánea.
  • Enrojecimiento o cambios persistentes en la apariencia de la mama.
  • Dolor o molestia que sea nueva, persistente o diferente a lo habitual.

Estos signos no significan necesariamente que exista cáncer de mama. Muchas alteraciones mamarias pueden tener causas benignas. Sin embargo, cualquier cambio nuevo merece ser evaluado por un profesional para determinar su origen.

No esperes a tu control anual

Los controles preventivos son importantes, pero no debes esperar hasta la próxima revisión si aparece un cambio que te preocupa. Si notas un bulto, una alteración en la piel, secreción u otro cambio inesperado, solicita una evaluación médica aunque hayas realizado recientemente una mamografía.

La detección temprana permite identificar algunas enfermedades mamarias en etapas iniciales, cuando las alternativas de tratamiento pueden ser más amplias.

¿Qué examen necesito?

El estudio más adecuado depende de tu edad, antecedentes y características individuales. La mamografía es una herramienta fundamental para la detección de determinadas alteraciones mamarias, mientras que en algunas situaciones el médico puede indicar una ecografía mamaria u otros estudios complementarios.

No todas las mujeres necesitan los mismos exámenes ni con la misma frecuencia. Por eso, es recomendable realizar una evaluación con un profesional de salud que pueda revisar tus antecedentes y orientarte sobre el programa de control más adecuado para ti.

La prevención comienza con un control oportuno

Realizar controles periódicos y consultar ante cualquier cambio son medidas importantes para cuidar tu salud mamaria. No dejes tu bienestar para después: un chequeo oportuno puede ayudarte a conocer mejor tu salud y detectar posibles alteraciones a tiempo.

Si tienes 40 años o más, si existen antecedentes familiares de cáncer de mama o si has notado algún cambio en tus mamas, agenda una evaluación con un profesional de salud.

Tu salud merece atención durante todo el año, no solo cuando aparece una molestia.